Rambután – Fruta con beneficios para la salud, pero ¿Peligrosa?

El rambután es un árbol Tropical conocido como Nephelium lappaceum y que produce unos frutos comestibles que llevan el mismo nombre, aunque en otros países también se les conoce como mamón chino, lichas y achotillo. Un fruto que representa el perfecto balance entre el sabor dulce y agrio, además de tener un perfil nutricional increíble para su tamaño. También es una fruta que llega a proporcionar un gran número de antioxidantes capaces de prevenir e incluso combatir ciertas enfermedades. Sigue leyendo y conoce más sobre los beneficios del rambután.

propiedades y beneficios del rambutan

Desafortunadamente, es una fruta tropical conocida por pocos, al igual que el mangostan, yaca, entre otros, por lo que llega a ser desconocido para muchos los beneficios que puede proporcionar. Sin embargo, si alguna vez la has visto, seguramente te ha llamado la atención su piel de color rojizo y espinas gruesas en su exterior. La pulpa de esta fruta es de un color pálido y tiene una apariencia gelatinosa, en cuyo interior se puede identificar una semilla de color marrón claro.

Esta fruta Tropical llega a ser una fuente de fibra y micronutrientes importantes como la vitamina c y el manganeso. Sin embargo, lo más sorprendente es que su consumo se ha asociado con una serie de beneficios desde hace muchos años en la medicina tradicional. Incluyendo la mejora de la salud digestiva, el control del azúcar y unos huesos más fuertes. La ciencia también ha llegado a estudiar al rambután debido a su amplio contenido de antioxidantes y propiedades antimicrobianas

¿Cuáles son los beneficios del rambután?

Rico en antioxidantes

Uno de los beneficios más conocidos del rambután es tener una gran capacidad antioxidante. Esto se debe a que contiene compuestos capaces de combatir la formación de los radicales libres, prevenir el estrés y proteger a las células del daño celular. Llegando a ser considerado en la medicina tradicional como una manera de reducir el riesgo de sufrir ciertas enfermedades.

Investigaciones han demostrado que los antioxidantes, también presentes en rambután, juegan un papel fundamental en la prevención de problemas coronarios, la diabetes y el cáncer ( 1 ). Entre los antioxidantes que posee esta fruta se puede destacar a la vitamina c, vitamina e, taninos, carotenos, fenoles y xantofilas.

La vitamina C es un nutriente que llega a ser sumamente importante para la absorción del hierro en la dieta y la producción de colágeno. Sin embargo, esta vitamina llega a ser especialmente apreciada por ser un poderoso antioxidante. Lo más sorprendente es que el consumo de 5 a 6 frutas de rambután puede satisfacer el 50% de nuestras necesidades diarias de este nutriente ( 2 ).

En la medicina tradicional se cree que el consumo de la cáscara y semillas puede llegar a proporcionar diversos antioxidantes y compuestos beneficiosos. La ciencia también parece tener indicios de esta capacidad, aunque ningún estudio es definitivo ( 3 , 4 , 5 ).

Si bien es conocido la existencia de personas que consumen la cascara y semillas, diversas entidades aún no la consideran como comestibles debido a la presencia de toxinas. Compuestos que pueden ser tóxicos para el humano, especialmente si se utiliza en grades dosis ( 6 , 7 ). Sin embargo, el asado de las semillas puede llegar a reducir estos efectos, y esta es la manera en la que se consumen en algunas culturas.

Pese a esto, aún no se dispone de la información suficiente como para decir que el consumo de las semillas y cascaras correctamente cocinadas es seguro. Es por esta razón que se debe considerar evitar estas partes de la fruta hasta nuevas investigaciones.

Mejora la digestión

El rambután es una fruta rica en fibra, con aproximadamente 1.3 gramos de este compuesto por cada taza, lo que equivalente al 5% de las necesidades diarias de una mujer promedio.

Aproximadamente, la mitad de la fibra es insoluble, lo que significa que pasa a través del intestino sin digerirse. De esta manera, agrega volumen a las heces y acelera el tránsito intestinal, ayudando en la prevención del estreñimiento8 ).

La otra mitad de la fibra es soluble, la cual sirve de alimento para las bacterias beneficiosas del intestino. Estás bacterias producen ácidos grasos de cadena corta, sustancias qué sirven de alimento para la célula del intestino, como el acetato, butirato y propionato. Estos ácidos grasos han sido estudiados por ayudar reducir la inflamación y mejoran los síntomas producidos por los trastornos intestinales, incluyendo la Enfermedad de Crohn, Colitis Ulcerativa, entre otras ( 9 , 10 , 11 ).

Puede ayudar a prevenir la diabetes

Sufrir de altos niveles de azúcar en la sangre ocasiona una serie de efectos adversos, como el aumento en la micción, la pérdida de peso, pérdida de visión, problemas de cicatrización, daños a los nervios, entre otros.

Estudios hechos en tubos de ensayo y animales han llegado a encontrar que el extracto hecho con la cáscara de rambután puede aumentar la sensibilidad a la insulina, ayudando a reducir los niveles de azúcar en la sangre y la resistencia a la insulina ( 12 , 13 , 14 ). Un estudio en animales también señalo que el extracto de cáscara de rambután ayudo a reducir el colesterol total y triglicéridos en ratones diabéticos ( 15 ).

A pesar de ser resultados prometedores, aun no se ha probado en humanos y se ha utilizado dosis muy altas como para poder afirmar esta capacidad, por lo que se debe tener cuidado con su consumo, especialmente por sus compuestos tóxicos.

Lo que se sabe hasta la fecha a ciencia cierta es que para prevenir este mal llega a ser necesario incluir una gran variedad de alimentos altos en fibra, como el rambután, frutas y verduras, para mejorar la absorción de azúcar en el torrente sanguíneo y lograr estabilizar los niveles de azúcar ( 16 ).

Tiene poderosas propiedades antimicrobianas

La cáscara del rambután se ha utilizado durante siglos para combatir las infecciones. Estudios sugieren que esta fruta puede llegar a tener unas increíbles propiedades antimicrobianas, por lo que puede ayudar a combatir ciertas infecciones, especialmente las microbianas.

Un estudio in vitro hecho en el año 2014 a la cáscara de rambután demostró que podía ser eficaz contra el crecimiento de varias cepas bacterianas, incluyendo la Streptococcus Pyogenes y la Staphylococcus Aureus. En otro estudio publicado por la revista “Oriental Pharmacy Experimental Medicine” se pudo observar que las semillas de esta fruta también tenían potentes propiedades antibacterianas. ( 17 , 18 )

Los estudios probetas también muestran que sus compuestos pueden proteger nuestro cuerpo contra virus e infecciones bacterianas ( 19 , 20 , 21 ). Sin embargo, a pesar de que algunas personas consumen la cáscara y semillas, generalmente se considera como no comestible.

También se puede mencionar que esta fruta es rica en vitamina C, nutriente que estimula la producción de glóbulos blancos. Estos son los agentes que nuestro cuerpo utiliza para combatir las infecciones. No es de extrañar que una dieta baja en vitamina C haya sido asociada a un debilitamiento el sistema inmunológico, por ende, nos hace propenso a las infecciones ( 22 ).

Otros posibles beneficios del rambután

  • Puede reducir el riesgo de cáncer: Estudios en tubos de ensayo y animales señalan que algunos compuestos de esta fruta pueden prevenir el crecimiento y evitar una mayor propagación de las células cancerosas ( 23 , 24 ).

¿Cómo se consumen?

El rambután se consume fresco, aunque también se puede encontrar enlatado, como jugo o mermelada. La fruta madura se identifica por el color de sus espigas, ya que mientras más rojos sean, más maduros estarán los frutos. La piel se debe retirar cortando por el centro con un cuchillo y abriéndola por los lados opuestos al corte.

Riesgos potenciales

La pulpa de esta fruta es totalmente segura para el consumo humano. Su cáscara y semilla son consideradas como no comestibles, a pesar de ser utilizada medicinalmente en algunos países.

Estudios en animales han reportado a la cáscara como tóxica cuando se come regularmente y en cantidades muy grandes ( 25 ).

Por su parte, la semilla, al ser consumida cruda, tiene efectos narcóticos y analgésicos, causando somnolencia y en casos mas graves el coma e incluso la muerte ( 26 ). Sin embargo, el proceso de tostado puede contrarrestar sus propiedades narcóticas, pero no se tienen unas directrices sobre como asarlo para que sea seguro para el consumo humano. Así que se recomienda mantenerse alejado de la semilla.

Algunas personas pueden ser alérgicas al rambután, causando urticaria, picazón, erupciones o hinchazón. Ante la aparición de estos u otros efectos secundarios se debe suspender su consumo y acudir a un médico.

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